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Shakespeare y la condición humana: Parte 3

Shakespeare y la condición humana: Parte 3

Tercera y última parte de la aplicación de las obras de Shakespeare a la naturaleza humana.



Fuente de la foto: Pinterest Rakuten Kobo


Macbeth: La locura de un militar escocés


Ya pasamos por Roma y por Dinamarca. Ahora nos vamos a Escocia. Ahí, Macbeth es el valiente y fiel (en un principio) general militar del rey de Escocia, Duncan. Una noche, en medio de una tormenta y después de regresar de una exitosa campaña militar, Macbeth se convierte en el “sujeto” de la reunión de tres brujas, quienes experimentan una visión de que Macbeth se convertirá en el rey de Escocia. Creyéndose fuertemente esta visión, y alentado por su esposa, una mujer siniestra y tóxica, Macbeth comienza un camino de asesinatos y abuso de poder para convertirse en rey de Escocia…mismos factores que le cuestan la vida ante un levantamiento rebelde y causan que su hijo Malcolm se convierta en nuevo rey, quien gobernará Escocia con justicia y compasión.


Lo sobrenatural…y cómo se aplica a la política


Fuente de la foto: Mundo ES


En un principio parece obvio que es lo que condujo a Macbeth a su trágico final: La ambición. Y es cierto. A pesar de su nobleza y valentía en el campo de batalla, él estaba insatisfecho y quería todo el poder y el prestigio del rey.


¿Simple, verdad? No tanto, pues hay otro factor que solo merma su motivación, y que hace de esta obra diferente al resto. Ese factor es: la superstición. Recordemos, ¿a quienes vio Macbeth al regresar de su campaña? A tres brujas. ¿Y qué vieron esas tres brujas en su visión? Que Macbeth sería rey. De ese modo, fue una visión, sin fundamento científico alguno, lo que llevó al escocés a su trágico descenso. Estamos ante la que es quizás la única obra de Shakespeare en donde la superstición y lo sobrenatural juegan un papel clave. ¡No por nada se le califica como la más profunda y hasta oscura!


Desde la antigua Grecia, las personas han recurrido a señalar a lo sobrenatural para tratar de explicar aquello que en ese momento no entendían. Y, desgraciadamente, la superstición ha llegado también al ámbito político. En Estados Unidos, la administración de Reagan tenía una astróloga de cabecera; y el expresidente Obama tiene varios amuletos de la suerte, entre ellos un brazalete perteneciente a un soldado caído en Iraq. Un ex primer ministro italiano conducía sesiones espiritistas para tratar de encontrar a desaparecidos y dar con las soluciones a las crisis. Algunos personajes importantes asocian colores como el rojo o el morado, a la buena o mala suerte. Te dicen, “pinta tu casa de verde y tendrás buena suerte”.


Como vemos, todos los políticos y presidentes tienen sus manías, paranoias, y rituales. El problema es cuando la superstición nubla por completo el juicio de una persona, como le ocurrió a Macbeth. Shakespeare no escatima en mostrar lo errónea y destructiva que es la superstición. Hay otras obras literarias, como Un Yanqui de Connecticut en la Corte del Rey Arturo, de Mark Twain, en donde las consecuencias de esta paranoia también son retratadas, y puestas en conflicto directo con la ciencia y el pensamiento lógico que son siempre fuerza de bien.


Sea en la política o en la vida cotidiana, la superstición es un asunto peliagudo y, como Shakespeare demuestra, nunca sale bien. Así que no seas como Macbeth y asegúrate de tener el pensamiento bien fundamentado.


Fuentes

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1 commentaire


Diana Diaz Peña
Diana Diaz Peña
27 août 2021

Tu análisis es muy acertado. No se pueden tomar buenas decisiones si no se tienen todos los hechos investigados y sopesados. Me encanta el rincón de Shakespeare!

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