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  • Foto del escritorSEBASTIAN DIAZ

La competencia de cerebritos

La competencia de cerebritos (secuela de “Visita a la Biblioteca”)



Fuente de la foto: EduGlobal


A medida que se abre el telón, vemos a un grupo de estudiantes de primero de secundaria que son grandes amigos. Carlos, Enrique, Mariel, Victoria, Ramona, Pablo y Antonio. Tras graduarse de la primaria, y habiendo mejorado considerablemente su habilidad intelectual (sin renunciar a sus personalidades individuales), han llegado a secundaria con la mejor actitud posible, en un internado especial para niños aplicados.

Tras terminar las clases, Enrique está practicando para el gran juego de fútbol. Sus amigos le echan porras.


Ramona: ¡Medina toma el balón! ¡Confunde a los contrarios!


Pablo: ¡Hace una patada de suerte y…! (Enrique mete la pelota). ¡GOLLLLLLLLLL!


Ramona: ¡La multitud enloquece!


Mariel, Victoria y Antonio, desde las gradas, hacen una ola. Enrique toma una botella de agua y se la vierte en la cabeza para refrescarse.


Enrique: Uf, la emoción se siente.


Victoria: O sea, miren, yo les hice estas playeras a todos (revela un set de playeras que emulan el jersey de Antonio con el número 49. Les toma una foto y las publica en su Instagram). #EspírituDeportivo.


En ese momento llega José Luis (pero prefiere que lo llamen Luis), uno de los compañeros de equipo de Antonio y quien está actualmente saliendo con Mariel.


José Luis: Hola, chicos.


Enrique: ¡Luis, amigo!


El chico choca manos con Enrique y se abraza apasionadamente con Mariel, quien le besa la mejilla. Victoria toma una foto de la pareja y la sube a su Facebook.



Pablo: ¿Cómo estás, Luis?


José Luis: Pues, les tengo malas noticias.


Antonio: Oh no, ¿qué paso?


José Luis: El entrenador Pérez se partió la espalda montando un toro mecánico, y sin entrenador, no puede haber juego.


Todos (al unísono): ¡¿QUÉEEEEEEEEEEE?!


Ramona: ¿O sea que tanto entrenamiento para nada?


José Luis: Lamentablemente sí.


Carlos (a Enrique): Lo siento mucho, hermano. Sé cuánto quiero jugar.


Enrique: No importa. Mientras pueda estar con ustedes chicos, no me importa un estúpido juego.


Todos se abrazan, y a Ramona se le ocurre algo.


Ramona: Vamos por un helado.


Todos (al unísono): ¡SÍÍÍÍÍÍ!


Mientras todos están sentados, comiendo su helado en la heladería que sucede estar en el vecindario de clase alta donde vive Victoria, un extraño halo de luz, seguido de una música intergaláctica, empieza a sonar.


Carlos: ¿C-chicos?


Enrique: ¿Qué demo…?


En el cielo se divisan varios platillos espaciales, lo que hace que los chicos se tomen de las manos, asustados. Antonio está fascinado y a la vez aterrado.


Antonio: T-tengo miedo.


Ramona: Que no cunda el pánico, cariño. Si nos quedamos juntos, podemos…


Victoria: ¡Ay, no! ¡Tómenme a mí! (El halo de luz que emite el ovni se posa sobre la cabeza de la modista). Ay no, o sea, era broma, mis mays.


Pero en ese momento, los ovnis desaparecen, revelando que eran en realidad un juguete controlado por unos chicos gamers. Uno de ellos tiene puestos los lentes de cazadores de zombis en VR y se estrella contra los árboles mientras los otros dos controlan los ovnis. A los chicos esto les parece patético.


Ramona (incrédula): ¿En serio?


Mariel: Chicos. (No la escuchan). ¡Chicos! (Siguen sin escucharla). ¡CHICOS!


Ese grito finalmente les hace voltear. El chico que tenía los lentes se los quita, frustrado.


Héctor: ¡Mujer, hiciste que me comieran!


Mariel: ¡Pues por tu culpa, nuestros helados se derritieron!


Carlos: ¡Y ahora no tenemos dinero para comprar más!


Héctor y su amigo Adal se miran y les arrojan fajos de billetes, dejándolos boquiabiertos.


El tercer chico, el líder del grupo quien se hace llamar SilentShark en lugar de usar su nombre real, se acerca.


SilentShark: Ganamos este dinero de los torneos de E-Sports. ¡Ustedes deberían intentarlo!


Victoria: Pffsh. O sea, antes mil que me vean con ropa fea que me vean con esos lentes.


Pablo: Pero ustedes tienen razón. Nos vendría bien algo de dinerillo extra.


Victoria: Ay, o sea, no estarás hablando de trabajar, ¿o sí?


Mariel: Por supuesto que no. Debe haber algún modo…


Antonio: Chicos, tengo una idea.


Enrique: Sí. ¿Cuál es, Antonio?


Antonio saca un baucher de su mochila. Dice, en letras grandes, “COMPETENCIA

INTERESTATAL DE CEREBRITOS JUNIOR”, con las letras O en forma de núcleo atómico.


Antonio: El premio es un trofeo, un millón de pesos en efectivo, y una beca de tiempo completo para los estudios.


Ramona: Antonio, ¡eres un genio!


SilentShark: ¿Competencia de Cerebritos Junior?


Adal: Si ustedes van a entrar, nosotros también.


Héctor: Y que el mejor equipo gane.


Los chicos están de acuerdo hasta que Enrique interviene.


Enrique: Un segundo. Por lo que he oído, esa competencia es muy, muy dura. Y empieza mañana. ¿De dónde sacaremos la incentiva para hacernos brillantes?


Victoria: O sea, de la única forma que se puede, encanto. Leyendo y estudiando mucho.

Todos asienten nuevamente. Mariel le estrecha la mano a SilentShark.


Una vez en casa de Carlos, los chicos sacan sus libros y se ponen a repasar el material de cada materia. Y lo hacen muy bien. Mientras tanto, los chicos del Clan E-Sports continuamente retrasan el estudiar para la competencia y se la pasan jugando videojuegos.


Al día siguiente la competencia ha empezado. El Sr. Cabrera, el maestro a cargo, habla hacia el micrófono.


Sr. Cabrera: Muy buenos días, pequeñinas, pequeñines. ¡Y bienvenidos a la competencia de Cerebritos Junior!


El graderío estalla en aplausos.


Sr. Cabrera: Seis equipos, representando a seis escuelas, entraron, pero solamente uno de se irá a casa con estos espectaculares premios. ¡Comencemos entonces con la primera pregunta! ¿A qué equipo le gustaría empezar primero?


(Enrique levanta la mano).

Sr. Cabrera: ¡Ah, perfecto, el equipo del Sor Juana Inés de la Cruz! Aquí está su pregunta. ¿Cuál es el río más largo del mundo? A. Mississippi B. Amazonas C. Nilo


Antonio: ¡El Amazonas! (suena la campana. La respuesta es correcta).


Sr. Cabrera: ¡Correcto!


El graderío aplaude. Suena “Eye of the Tiger” de Survivor (banda sonora de Rocky III) mientras nuestros héroes progresan, de una ronda de la competencia a la siguiente, respuesta tras respuesta correcta. Se ve un montaje de sus respuestas. Mientras tanto, los gamers, al no haber estudiado nada, deciden hacer trampa, buscando en sus celulares las respuestas a las preguntas que les hacen, logrando quedar a la par con los chicos del Sor Juana Inés de la Cruz de manera deshonesta e injusta.


Ramona: ¡Rocinante!


Sr. Cabrera: ¡Correcto!


Enrique: De una bronconeumonía.


Sr. Cabrera: ¡Sí, señor!


Mariel: Los gases nobles son inodoros, incoloros, y presentan baja reactividad. Estos gases son el helio, el neón, el argón, el kriptón, el xenón y el radón.


Sr. Cabrera: ¡Excelente!


Uno por uno los demás equipos son eliminados y solo quedan dos: nuestros héroes y los tres chicos gamers, con una pregunta decisiva para romper el empate (500 a 500).


Sr. Cabrera: La pregunta final vale 300 puntos. ¿En qué consiste la segunda ley de Kepler sobre el movimiento de los planetas alrededor del Sol?


Hay un silencio mientras Adal busca la respuesta en su celular, pero con la mala recepción, se tarda. Finalmente, Victoria tiene la respuesta.


Victoria: OK, mis mays (saca un limón y unas monedas). Supongamos que este amigo es el Sol (coloca el limón en el centro de la mesa), y a su alrededor están los planetas (coloca las monedas alrededor del limón). OK, entonces, el Sol está estático en su órbita, ¿sí? Pero los planetas no están estáticos, se mueven alrededor del Sol con unas cositas que se llaman órbitas (ata cordones a las monedas para que sean las órbitas). Kepler dijo que las órbitas deben ser elípticas, nunca circulares. Y en referencia a cada planeta, el Sol se localiza en un punto focal de la elipse (con rotulador gordo hace una flecha en la mesa para conectar el limón con el cordón de una de las monedas), justo así, permitiendo así que haya un punto cercano al sol, el perihelio, y uno más alejado, el afelio. OK, entonces, mientras más cerca este el planeta al Sol, su velocidad será mayor, y mientras más lejos esté, más lento se moverá. Eso explica porque en Urano los inviernos duran quizás años, o sea, forever, mientras que en la Tierra solo duran, o sea, tres meses.


Todos están atónitos. No pudo ser una explicación más acertada y mejor ilustrada. Mariel levanta su mano y la choca con la de Victoria.


Sr. Cabrera: OK, señorita Machorro, a lugar, a lugar. Esa respuesta… ¡es correcta! ¡Bien, bien!


Caen confeti, serpentinas y globos del techo mientras todo el graderío ovaciona. Los chicos se abrazan y lloran de felicidad.


Sr. Cabrera: ¡Los ganadores son los chicos del Sor Juana Inés de la Cruz! ¡Súper bien hecho, felicidades! ¡Bien jugado!


Les dan el trofeo y el millón de pesos. Todos están súper emocionados mientras que


Adal, Héctor, y SilentShark están súper enojados.


SilentShark: ¡Tú! ¡Nos arrebataste la victoria!


Victoria: Nopi. O sea, ustedes solos se arrebataron la victoria al hacer trampa. Epic fail 100%.


Adal: ¿Trampa?


Héctor: ¿Nos acusas de tramposos?


Carlos: Por favor. No hay que ser un genio para saber que estaban buscando en Internet

las respuestas.


Ramona: Y olvidaron silenciar sus celulares, que sonaban con cada búsqueda. Así es como los descubrimos.


Victoria: Si van a hacer trampa, sean más taimados. Epic fail, part 2.


Todos en la sala los abuchean.


Sr. Cabrera: ¡Seguridad!

Dos gorilas altos y fuertes los cargan fuera del lugar mientras Mariel sonríe.


Mariel: Si hubieran estudiado en lugar de jugar, a lo mejor hubieran ganado (se dirige al público). No lo olviden, amigos. En esta vida no hay atajos. ¿Quieres algo? Esfuérzate por ello.


Enrique: Sí, y si tiene que ver con libros, mejor. No hay nada como aprender y memorizar textos escritos, el sentimiento será gratificante.


Los chicos posan para la cámara con su premio. La siguiente escena es esa misma foto, enmarcada, colgada de la pared del pasillo de su internado, abajo dice “Escuadrón Bibliófilo, ganador de la Competencia de Cerebritos Junior”.


Durante la última escena, al final del año escolar, los chicos se van a sus casas mientras suena “Don’t You (Forget About Me)” de Simple Minds (banda sonora de El Club De Los Cinco, parodiando la escena final de esa película), con un nuevo nombre, “El Escuadrón Bibliófilo”, y una amistad más fuerte que nunca, que aunque en algún momento no se vuelvan a ver, perdurará para siempre. Enrique va al campo de fútbol y alza el puño mientras se cierra el telón.


EL FIN


Fuente de la foto:






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Diana Diaz Peña
Diana Diaz Peña
08 בספט׳ 2021

Jajajaja! No bueno, me hiciste reír.

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